Latinoamérica: ¿Cómo estamos avanzando hacia la Libertad económica en la región?

Hoy martes se ha dado a conocer la versión número 20 del Índice de Libertad Económica, elaborado desde 1995 por The Heritage Foundation, The Wall Street Journal y patrocinado por Libertad y Desarrollo.

El ranking correspondiente al año 2014 señala que el avance global hacia la libertad económica ha retomado fuerza tras la crisis de 2009, donde había tendido a estancarse desde que alcanzara su anterior valor máximo en el año 2008. En términos generales, todas las regiones avanzaron) en comparación a 2013, con la excepción del Medio Oriente y el Norte de África, los cuales mostraron un retroceso. En cuanto a Norteamérica, si bien no se aprecia un avance, de todas formas continua siendo la región con mayor libertad económica del mundo. Resulta especialmente preocupante que los 3 países  con mayores caídas en su puntaje –Ecuador, Argentina y Venezuela- se encuentran precisamente en Latinoamérica, y son ahora consideradas economías reprimidas de acuerdo al índice, con los desastrosos resultados económicos y sociales que economías en dicha categoría suelen presentar.

Chile mantiene el séptimo lugar en el Índice de Libertad Económica, conservando su  liderazgo en la región. Mantuvo su lugar en relación al 2012 y 2013, pero obtuvo una puntuación levemente menor, en respuesta a reformas que han aumentado el tamaño del estado y la carga tributaria, así como un crecimiento del salario mínimo que excedería las ganancias en productividad de nuestro país. Así, el puntaje obtenido en el último ranking (78,7) se observa que es inferior al alcanzado en 2013, que llegó a 79,0.

Ranking del Índice de Libertad Económica
Lugar 2012 2013 2014
1 Hong Kong Hong Kong Hong Kong
2 Singapur Singapur Singapur
3 Australia Australia Australia
4 Nueva Zelandia Nueva Zelandia Suiza
5 Suiza Suiza Nueva Zelandia
6 Canadá Canadá Canadá
7 Chile Chile Chile
8 Mauricio Mauricio Mauricio
9 Dinamarca Irlanda Irlanda
10 Estados Unidos Estados Unidos Dinamarca

El retroceso en el puntaje de nuestro país se debe al empeoramiento en cuanto a la Libertad Fiscal y la Eficiencia Regulatoria, lo que es parcialmente contrapesado por un aumento en lo referente a Libertad de Inversión. En este punto, vale la pena recordar que los 10 componentes del índice tienen igual ponderación y se confieren puntajes entre 0 y 100 para cada uno de ellos.

-          Gobierno Limitado:

Se compone del ítem Libertad Fiscal (ranking 113), el cual hacer referencia a la carga tributaria incluyendo de manera balanceada la tasa marginal máxima para las personas, las empresas y la carga total medida como porcentaje del PIB; además del ítem Gasto Gubernamental (ranking 37), el cual castiga niveles de gasto estatal excesivo, de manera no lineal, de modo que un aumento de gasto es reflejado en una caída de puntaje más que proporcional.

 

Es precisamente en el ítem Libertad Fiscal donde Chile muestra un retroceso con el aumento permanente aprobado en septiembre de 2012 del impuesto de primera categoría y la mayor participación de los impuestos como porcentaje del producto, lo que no es compensado en el índice por la rebaja de las tasas inframarginales a las personas, ya que este instrumento solo considera cambios en la tasa marginal máxima de las personas, la cual como es sabido no se rebajo en 2013, como se pretendía en el proyecto originalmente ingresado por el Ejecutivo.

-          Eficiencia Regulatoria:

Está compuesto por tres ítems: Libertad de Negocio, Libertad Laboral y Libertad Monetaria. El primero de éstos, es una medición cuantitativa de las dificultades tanto en tiempo como en dinero para empezar, operar y terminar un negocio a partir del estudio Doing Business del Banco Mundial. Para esto se evalúan 10 factores, siempre en relación al promedio mundial, por lo que mejoras en el resto de los países no solo se traducirán en un peor ranking, sino que a diferencia de otros indicadores del Índice de Liberta Económica este también se reflejara en un menor puntaje absoluto que el año anterior.  De manera similar, el ítem Libertad Laboral también se construye a partir de seis factores tomados del estudio Doing Business y la desviación de los mismos respecto al promedio mundial. Entre estos factores se encuentra el nivel del salario mínimo respecto al valor agregado por cada trabajador, rigideces horarias, e indemnizaciones obligatorias por despido (diferentes de seguros). Por último, Libertad Monetaria se  refiere a la estabilidad de precios en ausencia de controles micro de los mismos (como los son los controles de precios). Así para este indicador, un país con baja inflación –incorporada como la raíz del promedio de los últimos 3 años para aumentar la graduación en niveles bajos de inflación-  y ausencia de controles de precio obtiene un alto índice.

Los dos primeros componentes, Libertad de Negocio y Libertad Laboral, muestran importantes retrocesos, que muestran pesos como Chile en relación a las medias mundiales no ha logrado estar a la vanguardia en flexibilidad laboral, aumentos de la productividad del trabajo y costos de hacer negocios. Ahora, es importante destacar que muchos de los esfuerzos del gobierno aun no se reflejan en este índice, el cual en general tiene un desfase de 6 meses (o más cuando se basa en Doing Business) en los datos que recoge, por lo que muy probablemente veremos mejoras futuras en las próximas mediciones, producto de las importantes reformas que permiten crear sociedades de manera más expedita y económica, incluso en línea; y la recién aprobada ley de reorganización y liquidación, que permite lidiar con la insolvencia de mejor manera. En cuanto a inflación si bien se parecía una pequeña caída, esta no parece relevante y más bien coyuntural, y así  Chile continua en el séptimo lugar de dicho indicador.

 

-          Mercados Abiertos:

En este se incluyen la Libertad Comercial (barreras tarifarias y paraarancelarias), Libertad de Inversión (restricciones al flujo de inversión en ciertos o todos los sectores), y Libertad Financiera (eficiencia de la banca e independencia de la banca).  Es en el ítem de Libertad de Inversión, donde se produce una mejora relevante, y se consolida a Chile una vez más como una economía abierta a la inversión extranjera, tratando de manera justa y no discriminatoria a los inversionistas extranjeros. En este contexto la eliminación del DL600 propuesta del programa de la presidenta electa parece un contrasentido pues, es un instrumento que ha permitida entregar seguridad al inversionista extranjero y cuya eliminación en un contexto de una posible reforma tributaria parece muy desafortunado.

El avance de la libertad en los últimos gobiernos

 

Como el índice de la Fundación Heritage se entregó por primera vez en 1995, se realizó un seguimiento del avance de la libertad económica en las últimas administraciones. Tal como se puede observar en el Gráfico N° 3, a principios de la administración de Frei, Chile tenía un puntaje de 71,2 y al final de su Gobierno había subido a 74,1, con aumentos significativos en las áreas de apertura comercial gracias a los TLCs, a la menor presión inflacionaria y la apertura de la inversión privada a los servicios básicos.

A finales de la administración de Lagos, el indicador había subido a 77,8 gracias a nuevos tratados de libre comercio, reformas al mercado de capitales y a la ampliación de oportunidades del sector privado por tema de concesiones.

Esta curva, que venía en ascenso, se estancó y comenzó a caer con el próximo gobierno de la Concertación. Es así como en el último año de la administración de Bachelet, el índice alcanzó un puntaje de 77,2, debido a la mayor burocracia, aumento explosivo del gasto público corrupción y fragilidad de los Derechos de Propiedad que contrarrestaron mejoras en el comercio exterior.

En cambio en 2014, durante la administración Piñera, Chile obtuvo la puntuación más alta desde que se evalúa dentro del informe, alcanzando 79,0 puntos el año anterior y 78,7 en 2014.

El Gobierno fue el camino correcto, pero ésta labor se verá entorpecida si el futuro  Congreso no permite el avance de los proyectos y si puntos débiles en los que el Gobierno estuvo al debe -como la rigidez laboral, la alta carga impositiva sobre las personas y el aumento del impuesto sobre las empresas, el aumento del salario mínimo por sobre la productividad y la mayor intervención de grupos que provocan detención de proyectos que ya habían sido aprobados por la entidad regulatoria respectiva- no se revierten a la brevedad. De hecho, al comparar con 1995 se ha mejorado en 5 de los 10 items evaluados, se ha mantenido el ítem respecto a los derechos de propiedad (2 lugar a nivel mundial), pero se ha caído en 4 items, especialmente en cuanto a regulación laboral, facilidad para hacer negocios, gasto del gobierno y carga tributaria, lo que resulta bastante esperable, pues las mejoras en materia de negocios no han sido suficientemente rápidas en comparación al avance mundial, y por los sucesivos aumentos de carga a las empresas desde los 90´s.

 

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Publicado originalmente en Libertad y Desarrollo (Chile), el 14 de enero de 2014.