Costa Rica: El oficialismo revalida su posición en Costa Rica

Por:

Carlos Malamud

En:

Infolatam

País:

Columnas

Fecha:

8 de febrero de 2010

Daniel Zovatto escribía en estas mismas páginas de Infolatam que el resultado electoral de Costa Rica había ido a contracorriente de lo ocurrido en las últimas elecciones centroamericanas, con los casos de Panamá, El Salvador y Honduras como ejemplos. En efecto, en las elecciones del pasado domingo el oficialismo, representado por el Partido de Liberación Nacional (PLN), revalidó ampliamente su posición de poder y ganó con menos problemas de los esperados en función de los pronósticos de las últimas encuestas pre electorales. Laura Chinchilla obtuvo el 46,77% de los votos. Es más, desde las elecciones presidenciales de 1982, que ganó Luis Alberto Monge, no se había visto una diferencia tan grande entre los aspirantes al poder.

Esta amplia victoria del oficialismo contrasta con el apretadísimo triunfo de Oscar Arias, en 2006, sobre el candidato del Partido de Acción Ciudadana (PAC), Ottón Solís, en la primera vuelta. En aquella ocasión Solís obtuvo el 40% de los votos, después de haber galvanizado la elección en torno al DR-CAFTA, el Tratado de Libre Comercio de República Dominicana y América Central con Estados Unidos, del cual era un enemigo acérrimo. El problema de la candidatura del PAC en 2010 es que Solísha seguido anclado en el tiempo y girando en buena medida en torno a reivindicaciones pasadas, lo que explica que en esta oportunidad sólo obtuviera el 25,17% de los votos. El Movimiento Libertario (ML), encabezado por Otto Guevara, hizo una muy destacada elección y obtuvo el 20,81% de los sufragios emitidos, lo que lo coloca en una buena posición de cara a las elecciones presidenciales de 2014.

En base a estos datos se habla del fin del viejo bipartidismo costarricense y su reemplazo por un nuevo sistema multipartidista, donde estarían representados el PLN, el PAC y el ML. Sin embargo, y a la vista de la decisión de Ottón Solís de no seguir aspirando a la presidencia en próximos comicios habrá que ver cuál es el futuro del partido y si éste logra construir nuevos liderazgos que permitan mantener su unidad. El terreno de pruebas donde se jugará el futuro político del país, desde el punto de vista de los partidos, será el Parlamento, dada la inexistencia de mayoría absoluta por parte del oficialismo. Un dato muy interesante de la elección es que los tres principales partidos, sin excepción, obtuvieron mejores resultados en las elecciones presidenciales que en las parlamentarias. Esto no sólo habla de la polarización en torno a los tres principales candidatos, cuyo poder de atracción superó al de sus partidos, sino también de una mayor fragmentación del voto entre la ciudadanía. Si en las presidenciales, la suma de los tres mayores partidos superó el 92% de los votos, en las parlamentarias apenas llegó al 69%, según los datos provisionales.

La seguridad ciudadana fue el «tema» en torno al cual giró buena parte de la campaña de los principales candidatos. El «libertario»Â Otto Guevara, firme partidario de la mano dura y de la escoba para barrer la suciedad del país, construyó un discurso tremendista pero efectivo, que le permitió tener un crecimiento espectacular en función de los resultados de su partido en la pasada elección. Sin embargo, su discurso encontró rápidamente un techo, en buena medida porque Laura Chinchilla se apropió del mismo y arremetió igualmente contra la delincuencia y el narcotráfico.

La legitimidad de la ganadora, respaldada en el 46,77% de los votos, una cifra mayor de la esperada, la coloca en una buena situación para gobernar. Su discurso tras saberse triunfadora fue una convocatoria a la unidad y a la cooperación entre los partidos.

También un recordatorio de su independencia, lo que significa su no dependencia respecto a los hermanos Arias. De su capacidad para sumar apoyos parlamentarios y de resistir a las presiones de los hombres fuertes de su partido dependerá el éxito de su gestión y el futuro inmediato de Costa Rica.

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* Investigador Principal para América Latina y la Comunidad Iberoamericana del Real Instituto Elcano de Estudios Internacionales y Estratégicos